En el año 2007, la ayuda pública al desarrollo sigue siendo insuficiente. A pesar de la adopción de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) por todos los Estados miembros de las Naciones Unidas en el año 2000, aún no se han logrado movilizar los recursos necesarios para alcanzar estos objetivos, entre los cuales figuran, en particular, la reducción de la pobreza extrema a la mitad, la educación primaria para todos y frenar la propagación del VIH/SIDA.
Tomando en cuenta que estos objetivos no podrán alcanzarse de aquí a la fecha fijada por las Naciones Unidas (2015), debido al incumplimiento por parte los Estados miembros de la OCDE de su compromiso de destinar un 0,7% de su PIB a la Ayuda Pública al Desarrollo (APD), algunos Estados, bajo el impulso de las ONG y de movimientos ciudadanos, han reflexionado sobre la instauración de mecanismos innovadores de financiamiento del desarrollo. Estos mecanismos deberían permitir aumentar los fondos en favor del cumplimiento de los ODM. Por otra parte, la volatilidad de la APD tradicional, que está sometida a las variaciones presupuestarias de los países donantes, no permite lograr, a mediano plazo, financimiento suficientemente previsible para apoyar los gastos sociales o las estrategias nacionales de desarrollo de los países beneficiarios. Los mecanismos innovadores, en particular los impuestos internacionales, permiten precisamente aumentar recursos no sólo adicionales sino también estables y previsibles. Por último, para las ONG, estos mecanismos crean también un precedente en cuanto a sistema tributario internacional y contribuyen de este modo a la aparición de nuevos mecanismos de reglamentos y redistribución a escala mundial.
Un grupo de países, que hoy reúne a Argelia, Alemania, Brasil, Chile, España, Francia y Sudáfrica, trabaja desde 2004 sobre propuestas de mecanismos innovadores de financiamiento del desarrollo, en particular sobre los mecanismos de impuestos internacionales. Estos Estados habían obtenido un primer apoyo de la comunidad internacional tras la firma de más de 100 Estados de la "Declaración de Nueva York Contra el Hambre y la Pobreza", en septiembre de 2004.
En una nueva declaración, la "Declaración sobre las fuentes innovadoras de financiamiento del desarrollo", publicada en septiembre de 2005, 79 Estados manifestaron su apoyo al lanzamiento de un primer mecanismo piloto en la forma de una "contribución de solidaridad" sobre los pasajes aéreos.
Brasil, Chile, Francia, Noruega y el Reino Unido crearon, en el año 2006, a raíz de las Conferencias de París (en febrero) y en Brasilia (en julio), un fondo internacional de acceso a los medicamentos, llamado UNITAID. En la actualidad, más de 30 países se comprometieron a poner en marcha una contribución de solidaridad sobre pasajes aéreos (Francia instauró el impuesto sobre los pasajes aéreos el 1 de julio de 2006), para financiar la compra de medicamentos contra el SIDA, la tuberculosis y el paludismo. Estos Estados probaron, de esta forma, que era posible controlar algunos desequilibrios medioambientales y sociales generados por la globalización.
A partir de 2004 y a lo largo de este proceso, una amplia coalición de organizaciones de la sociedad civil, representando a miles de ONG y de movimientos ciudadanos a través del mundo, se constituyó para exigir al conjunto de los Estados adherir a esta dinámica, recordando, al mismo tiempo, las condiciones necesarias para la instauración de efectivos impuestos internacionales: un apoyo a las iniciativas gubernamentales en favor de los impuestos internacionales; una instalacion de efectivos mecanismos de impuestos y de un sistema de tributación internacional.
ABONG, ACCION, Coordinación SUD, VANI, con otras organizaciones de la sociedad civil, han participado en numerosos debates y negociaciones con los representantes de los Estados. Estas discusiones han permitido, por ejemplo, que representantes de ONG sesionen en conjunto con representantes de los países fundadores y de algunos países beneficiarios, en el Consejo de administración de UNITAID, que garantiza la gestión de los fondos recogidos gracias al impuesto sobre los pasajes aéreos.
Lanzamiento del informe REPAOC - Coordination SUD sobre la ayuda europea
El REPAOC y Coordination SUD lanzan su informe sobre la programación del 10° Fondo europeo de desarrollo en África del Oeste. Este informe muestra que los principios fundamentales del Acuerdo de Cotonou siguen siendo poco concretos en la práctica. Ello formula recomendaciones para las instituciones europeas y los poderes publicos ACP a la hora de la revisión a medio camino del 10º FED.
APD - financiamento ao desenvolvimento
Document DNG
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